miércoles, 3 de septiembre de 2008

Tortillas de mamá... ¿con leche?

El siguiente recuerdo que tengo de habermela dado es a eso de los 7 u 8 años.
Mi madre preparaba tortillas de harina y agua con una pizca de sal, si no me equivoco. Al ir terminando, me mandó a por leche, para poderlas mojar. Desde el cuarto donde las preparaba, conocido como "la cocinilla" (que gracioso, jeje), hasta la cocina de verdad, donde guardabamos la leche, había un pasillo a la intemperie, hecho con cantos rodados y cemento. Emprendí mi carrera hacia la cocina, ansiosa de degustar las tortillas, cuando tropecé e increiblemente, sí, me caí.
No recuerdo muy bien por qué (deduzco que por el dolor), no me levanté y esperé a que mis hermanas o madre viniesen a por mí. Eso si, las advertí con varios gritos.
Lo siguiente que recuerdo es que nos dirigiamos a Villanueva de los Infantes, al centro de salud, a petición de mi padre. Me senté a esperar a que me tocase, con mis dos manos sujetas por un pañuelo, y recuerdo que habia un niño pequeñín al que su madre regañó por molestarme (el caso es que a mí me cayó bien).
En Infantes nos redirigeron a Valdepeñas, al hospital más cercano. Creo que, a excepción de alguna vez, en posteriores ocasiones siempe fuimos directamente a Valdepeñas.
Allí me radiografiaron las muñecas, descubriendo que ambas estaban rotas.
Después disfrute de varios días en casa, y de algunos exámenes orales, más la tarea que me tenía que transcribir mi madre. Todo un caso.

Lo realmente curioso, es que a pesar de esto, no le he cogido ningún asco a las tortillas de madre, y las disfruto siempre que puedo.

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