miércoles, 3 de septiembre de 2008

Un nuevo récord.

En esta ocasión, no puedo decir la fecha exacta, lo que si sé es que ocurrió entre los 8 y los 10 años.
Tampoco hay una gran historia antes del accidente, porque más que nada, yo dormía.
Es un enigma aún por desvelar el por qué de que aquella noche me cayese de la cama. Por suerte, no era muy tarde y mi familia todavía estaba despierta.
La verdad es que no recuerdo nada, a parte de que vi poca luz en el salón cuando abrieron la puerta, y que no paraba de sangrarme la nariz de camino al hospital. Le pregunté a mi madre que por qué me secaba con pañuelos de tela, en vez de papel.
Al llegar, me pasaron en silla de ruedas (como a todo enfermo que se precie, esté impedido o no) a una especie de sala a espaldas de la recepción, en la que dos enfermeras me atendieron, y me pusieron grapas (creo que se llama asi a esas tiras blancas que se ponen en las heridas) cerca del ojo.
Más tarde supe que tenía varias heridas alrededor de mi ojo derecho, que me tuvieron que coser y que dejaron unas cicatrices, como poco, características. Recuerdo, que una de las enfermeras, para intentar tranquilizarme, me enseño su barriga y me dijo que podria conocer a su hijo cuando naciese.
También tenia la nariz rota, y me aquejaba de dolores en la muñeca derecha.
Una semana más tarde, mi madre dice que ya incluso empezaba a mover la mano, fuimos, no recuerdo bien a qué, al hospital. Creo que era una revisión, o algo así. Por alguna razón, me hicieron una radiografía de la muñeca. De nuevo, estaba rota.
Nos dijeron a mi madre y a mi en un pasillo con pocas habitaciones que me operarian de urgencia, ya que ni si quiera habia llevado escayola durante esa semana. Yo me eché a llorar del miedo.
Para moverme de la camilla en la que me trasladaron a la del quirófano, tuvieron que llamar a gente, por mi peso (jejeje... aii).
Ya con esas luces blancas y redondas apuntandome a la cara, me empezaron a dormir con anestesia cantandome algo que no logro recordar (o una nana, o tengo una vaca lechera, aunque creo que debe ser la primera, por lógica).
El caso es que me levanté de la anestesia a grito pelao y pidiendo ver a mi madre. Vamos, que menudo susto debía llevar encima.Pasé un dia en una habitación del hospital, fue allí donde obtube mi primer cómic. Al día siguiente el médico me vió tan... " incomoda", que le dijo a mi madre que si creía que estaría mejor en mi casa. Y me dieron el alta.

Para que se me pasara el susto, me compraron una Barbie, una con una falda con flores, purpurina, y un hada. Y como de costumbre, elegí la que al final no me gustó (siempre digo: -"esto ya se que me gusta, voy a probar lo nuevo", como lo odio).

2 comentarios:

Alga dijo...

A mi lo que más me gusta de tu (no dudo que real xD) relato, es la manera en que las modernas enfermeras creen aplacar el miedo de los niños...enseñándoles su barriga gorda. Admiro las nuevas tendencias.

No puede pedirse anestesico mejor.
Cordialmente: Alga

skindesbous dijo...

Nimrod dijo...
Musika kon k keda mucho mejor KKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKK

25 de enero de 2009 12:33


Alga dijo...
Vuelvo a escribir un precioso comentario con mucho ...con...lo vuelvo a escribir.

A mi lo que más me gusta de tu (no dudo que real xD) relato, es la manera en que las modernas enfermeras creen aplacar el miedo de los niños...enseñándoles su barriga gorda. Admiro las nuevas tendencias.

No puede pedirse anestesico mejor.
Cordialmente: Alga

25 de enero de 2009 12:35